“Mantener la Serenidad”

27 de agosto de 2011



 Detente!
y lleva el alma en el cuerpo.
Detente!
y oye el sonido del agua
corriendo por el río de tu alma.

Escucha!
la voz del niño dormido.
Escucha!
las letras de tu esencia quieta
que albergan esperándote
en el inmutable nido.

Y anida!
cuando las palabras no te contengan
cuando el brillo de tus ojos estalle
 cuando el río de tu sangre se detenga
y la calma te parezca inalcanzable
anida entonces!
en el núcleo de tu alma
en el ombligo de tu esencia
en el comienzo de la vida.

Anida meditando
anida caminando
o simplemente descansando
pero anida pronto…
respirando.

Y vuelve a tu núcleo vacío
para que al ensamblar tu cuerpo
con el curso del Universo
puedas soltar tu mente
y liberándote al ritmo del cielo
puedas también plasmar tu esencia
sobre las huellas de la naturaleza.
                                                                  
                                               
                                         Septiembre de 2004